Hay ciertas fechas en el deporte que jamás se olvidan, el 29 de enero de 1994 es una de ellas. En aquella ocasión, Julio César Chávez, con una marca de 90 peleas invicto (89 victorias y un empate), conoció la cara amarga de la derrota por primera vez, cayendo contra Frankie Randall, algo que nadie se esperaba que pudiera pasar.
Hoy repasaremos este histórico momento en el boxeo, donde «El Gran Campeón» sucumbió y vio perdida su hegemonía en los cuadriláteros, algo que marcó un antes y un después en la historia de este gran deporte.
Chávez era el gran favorito
En la pelea de Julio César Chávez, efectuada en el mítico MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, Nevada, el mexicano era amplio favorito para ganar esta contienda, ya que su récord, comparado con el estadounidense (48-2-1), hacía que las apuestas estuvieran 15-1.
Randall tuvo una gran preparación para este combate, demostrándolo en cada uno de los doce asaltos que tuvo este duelo de pugilistas. Una de las armas más fuertes que tuvo «The Surgeon» fue el jab, mismo que le trajo muchos problemas al «César del Boxeo».
Al suelo por primera vez
Dos de las acciones más importantes que tuvo esta pelea fue que el mexicano sufrió una reducción de puntos en el séptimo y onceavo round. La penalización se debido a golpes bajos, complicando el panorama. Después de la pérdida de puntos, en el décimo primer asalto, Chávez recibió un derechazo, el cual lo derribó por primera vez en su carrera, causando sorpresa en todos los presentes.

El momento en el que Julio César Chávez fue derribado en el onceavo round | Foto: Getty Images
Al sonar la campana que daba finalizado el encuentro, llegó la decisión que puso fin a una de las rachas victoriosas más largas que ha visto este deporte. Los jueces Ángel Luis Guzmán y Chuck Giampa dieron puntuaciones de 114-113 y 116-111, respectivamente, a favor del «Cirujano» mientras que Abraham Chavarrio vio a Julio César triunfar por 114-113.
Los puntos que el réferi Richard Steele le quitó a Chávez marcaron la diferencia, ya que sin eso, «El Gran Campeón» hubiera ganado la contienda por decisión dividida. Debido a esto, el mexicano se fue iracundo hacia el árbitro, argumentando que tuvo una decisión errónea y que «lo que hizo estuvo mal».

Frankie Randall ganando el combate contra Julio César Chávez | Foto: Getty Images
El día más triste de su vida
A pesar de que tres meses después, Chávez volvió a pelear contra Randall y le ganó, recuperando así su corona, esta derrota significó «el día más triste de su vida», ya que vio a mucha gente llorar por su descalabro. También argumentó que las adicciones le pasaron factura en ese combate.
“Miraba llorar a la gente, y a pesar de todo me dieron un recibimiento increíble, como si hubiera ganado, miles me recibieron llorando en Culiacán, fue al triste, eran casi 15 años sin perder, 90 peleas invicto».
«Pasaron muchas cosas, pero primero no le quiero quitar mérito a Randall, fue mejor de lo que esperaba y se me complicó su estilo. Para esa pelea ya venía yo arrastrando ciertas adicciones, les había dicho que no porque además a Randall lo traía el hijo de Don King (Carl King) y yo ya traía problemas con Don King, me quería ir ya. Pero me subieron de 3 a 6 millones la bolsa y empecé a entrenar los primeros días de enero”, dijo el ex-campeón para ESPN.
***
Encuentra el mejor contenido de Cero Cero en nuestro canal de YouTube.
Descubre más desde Cero Cero
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
