En el futbol mexicano suelen ocurrir cosas insólitas que serían difíciles de ver en cualquier otra liga profesional, y quizá uno de los hechos más recordados fue el que ocurrió a principios de los 90, cuando el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) hizo su debut en Primera División a la edad de 44 años.
Llegar a la máxima categoría del balompié nacional es algo que muy pocos pueden conseguir, y Humberto Filizola Haces no descansó hasta cumplir su sueño. En tiempos donde los Correcaminos de la UAT competían en Primera División, al rector de esa institución se le ocurrió ponerse en forma para debutar.

Su único partido lo jugó en la última fecha de la temporada 1993/94 | Foto: Futbol Retro (Twitter)
Desde la temporada 1991/92 intentó disputar algún encuentro e incluso estuvo presente en la banca durante un partido frente a Tiburones Rojos del Veracruz. Finalmente, su gran oportunidad llegó en la Jornada 38 de la 1993/94, en un duelo entre Correcaminos y América en el Estadio Marte R. Gómez.
Era un 3 de abril de 1994 en punto de las 12:00 horas cuando el rector de la UAT apareció como delantero titular en la alineación de Correcaminos. Humberto Filizola se convertía en un histórico para el futbol mexicano como el jugador más longevo en hacer su debut con 44 años de edad.

Estuvo a nada de marcarle al América | Foto: Futbol Retro (Twitter)
Su falta de técnica era más que evidente, pero a pesar de ello estuvo a nada de dejar en ridículo al América de Miguel Ángel ‘Zurdo’ López. El ‘Profe’ Bracamontes tenía planeado que el rector Filizola jugara 20 minutos, y mientras estuvo en la cancha se dio el lujo de poner en aprietos a las Águilas.
El momento insólito se presentó cuando el hondureño Raúl Martínez Sambulá desbordó por el costado izquierdo y al borde del área chica envió una diagonal retrasada. Filizola se anticipó a los zagueros azulcremas para rematar de primera intención, pero el balón pasó a escasos centímetros de la cabaña de Adrián Chávez.
Jesús Bracamontes le permitió disputar sus únicos 29 minutos en Primera División y el partido terminó con empate por marcador de 1-1. Después del partido, el rector Filizola trató de justificar su presencia en la cancha y aseguró que únicamente quería ser una inspiración para los jóvenes tamaulipecos.
«Mostrarle a la juventud tamaulipeca que con esfuerzo y coraje todo se puede lograr», declaró Filizola.
Varios años después de aquel peculiar partido en el Marte R. Gómez, el técnico Bracamontes reveló que Humberto Filizola se sometió a una rigurosa preparación para poder debutar. Un par de días antes del cotejo, el rector tomó la decisión de no jugar, pero el entrenador lo obligó a cumplir su sueño.
«Él era un atleta, entrenaba, jugaba básquet, futbol americano, parecía un muchacho. Yo lo condiciono con entrenamientos todos los días, con concentración unas semanas antes del partido, que médicamente estuviera bien, que guardara el peso; todo lo que le pedí lo cumplió», dijo Bracamontes a TUDN.
«Después de las reacciones que vi me di cuenta que había faltado el respeto a algunas gentes, yo no lo hice con esa intención, ni con compromiso, no me obligaron. Es una experiencia que me marcó de alguna forma, nunca la vi negativa, fue muy valiosa para él y para mí», agregó.
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