Yo no tengo ni la menor duda: el Tour de Francia es la mejor competencia deportiva del mundo. El ciclismo es riesgo, constancia, resistencia, sufrimiento y épica, y es justo así como gestionan los humanos los milagros en la Tierra. El reciente campeón del Tour, el danés Jonas Vingegaard, dió una muestra de ello el pasado martes en la decimo sexta étapa de la competencia, realizando una de las mejores contrarreloj de todos los tiempos para poner prácticamente en su bolsillo su segundo título consecutivo.
“Me he sentido genial. Esta es la mejor contrarreloj de mi vida. Estoy muy orgulloso de lo que he hecho hoy y muy feliz de mi victoria”, sostuvo el danés Jonas Vingegaard después de ganar la 16a etapa del Tour de France.
Conformada por los 22,4 kilómetros entre Passy y Combloux y siendo la única contrarreloj de esta edición de la carrera más icónica del ciclismo, el líder de la clasificación general comenzaría el día con apenas 10 segundos de ventaja sobre ese portento esloveno llamado Tadej Pogacar. Y fue así, que con una contrarreloj perfecta, Vingegaard logró estirar la ventaja de su perseguidor a 1 minuto 48 segundos a tan solo cinco días de la llegada a la meta en París.

Foto: Especial
El ritmo del danés fue brutal. No cometió un solo error y su mecánica era perfecta; parecía que se había montado en la bicicleta y se había fusionado con ella haciendo una máquina infalible de velocidad y constancia. Tras la apabullante victoria solo quedaba una realidad que flotaba en la atmósfera de la campiña francesa: si no sucedía nada anormal en las 5 étapas restantes, Pogacar no tendría otra opción más que esperar por un milagro. Y en el ciclismo estos últimos suelen darse a menudo, pero al parecer no será la ocasión para el esloveno que ganó el campeonato en 2020 y 2021.
Tanto Pogacar como Vingegaard han protagonizado un trepidante duelo en las últimas dos semanas, y si bien esta contrarreloj asomaba como decisiva, pocos o nadie imaginaba un triunfo tan abultado. El resultado fue lapidario. Vingegaard voló y dejó todo resuelto. Tampoco fue que Pogacar desentonara el martes, de hecho fue muy veloz en el primer control de tiempo, 26 segundos por delante del resto. Sin embargo, Vingegaard, que partió último de la rampa, ya superaba por 16 segundos a Tadej en ese punto e incrementó esa diferencia a 30 segundos tras los primeros 12 km.

Foto: Especial
Pogacar decidió cambiar de bicicleta y tomó una más ligera de cara a la segunda subida, con 5,3 kilómetros por recorrer, y ello lo ayudó en el ascenso. No obstante, no pudo ante el extraordinario nivel de Vingegaard, quien prácticamente pudo ver a su rival al aproximarse a la meta.
“Esto no se ha terminado todavía, porque la etapa del miércoles va a ser muy dura. Vamos a tratar de establecer un plan y ejecutarlo, si bien es cierto que será difícil recuperar casi dos minutos”, declaraba Pogacar el martes, buscando alguna ilusión o fe a la cual asirse. Sin embargo, las etapas del miércoles y la de este jueves solo han confirmado a Vingegaard como el lider, con el danés incluso ampliando su ventaja en una competencia que parece resuelta, y que tendrá al ciclista del equipo Jumbo-Visma entrando con el mallón amarillo a los Campos Eliseos por segundo año consecutivo.
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