El béisbol es un deporte que, a primera vista, no parece ser propenso a lesiones graves, pero la realidad es que los jugadores se enfrentan a riesgos físicos considerables. Desde choques en el campo hasta pelotazos a altas velocidades, el béisbol ha sido testigo de algunas lesiones verdaderamente aterradoras a lo largo de los años. En este artículo, repasamos algunas de las lesiones más impactantes que se han dado en este deporte, y cómo estas han cambiado la carrera de los jugadores afectados.
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1. Tony Conigliaro – Pelotazo en el rostro
Una de las lesiones más recordadas en la historia del béisbol ocurrió el 18 de agosto de 1967, cuando el jardinero de los Boston Red Sox, Tony Conigliaro, recibió un pelotazo directo en el rostro. El lanzador Jack Hamilton de los California Angels lanzó una bola rápida que impactó a Conigliaro en la mejilla izquierda, fracturando su pómulo y dañando gravemente su ojo.
Esta lesión no solo dejó a Conigliaro fuera por el resto de la temporada de 1967, sino que también afectó su visión de manera permanente. A pesar de regresar al terreno de juego en 1969, nunca volvió a ser el mismo jugador y su carrera se vio truncada. Su caso sirvió como un recordatorio de la importancia de los cascos protectores con máscaras faciales, aunque estos no se implementarían de manera estándar sino hasta años después.

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La tragedia más devastadora en la historia del béisbol ocurrió el 16 de agosto de 1920.
2. Ray Chapman – Muerte por pelotazo
La tragedia más devastadora en la historia del béisbol ocurrió el 16 de agosto de 1920, cuando Ray Chapman, un jugador de cuadro de los Cleveland Indians, fue golpeado en la cabeza por un lanzamiento del lanzador Carl Mays de los New York Yankees. En ese momento, los jugadores no utilizaban cascos, lo que dejó a Chapman totalmente desprotegido.
El impacto fue tan fuerte que Chapman colapsó en el terreno de juego y, aunque fue llevado de inmediato al hospital, falleció horas después debido a una fractura en el cráneo. Esta es la única muerte de un jugador a causa de una lesión en un partido de béisbol de las Grandes Ligas, y el incidente fue uno de los factores que eventualmente llevaron a la implementación de los cascos protectores obligatorios.
3. Dave Dravecky – Fractura de brazo al lanzar
En 1989, el lanzador Dave Dravecky de los San Francisco Giants protagonizó uno de los momentos más desgarradores en la historia del béisbol. Después de regresar a los terrenos de juego tras una cirugía para remover un tumor canceroso en su brazo izquierdo, Dravecky estaba haciendo su primer lanzamiento en el quinto inning de un partido cuando su brazo se fracturó de manera espeluznante.
El sonido de la fractura fue audible en todo el estadio, y el dolor que Dravecky sufrió fue indescriptible. Aunque intentó regresar al béisbol después de su lesión, su brazo no volvió a ser funcional y eventualmente tuvo que someterse a una amputación. La historia de Dravecky es un recordatorio de la fragilidad física en el deporte y del increíble espíritu humano para superar la adversidad.
4. Bryce Florie – Lesión facial por un línea
En el año 2000, el lanzador Bryce Florie de los Boston Red Sox sufrió una de las lesiones más impactantes visualmente en la historia reciente del béisbol. Mientras lanzaba contra los Yankees, Florie recibió una línea a gran velocidad en la cara, golpeándolo justo en el ojo derecho. El impacto le causó fracturas en el pómulo y en la órbita ocular, además de lesiones en el ojo que amenazaron con dejarlo ciego.
Aunque Florie logró recuperarse y regresar brevemente a los campos de béisbol, su rendimiento nunca fue el mismo y terminó retirándose poco después. Este accidente dejó una marca indeleble en la memoria de los aficionados al béisbol por lo violento del impacto y las consecuencias graves para el jugador.

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En 2007, el jugador de los St. Louis Cardinals, Juan Encarnación, sufrió una de las lesiones más desafortunadas en la historia del béisbol.
5. Bo Jackson – Lesión en la cadera
Bo Jackson es recordado como uno de los atletas más talentosos en la historia del deporte, destacándose tanto en béisbol como en fútbol americano. Sin embargo, su carrera en el béisbol se vio drásticamente acortada en 1991 cuando sufrió una lesión devastadora en la cadera mientras jugaba fútbol americano con los Los Angeles Raiders. Aunque la lesión no ocurrió en un campo de béisbol, sus efectos repercutieron en su futuro en las Grandes Ligas.
La lesión en la cadera requirió una cirugía que reemplazó parte de la articulación, lo que limitó considerablemente su movilidad y fuerza. Aunque Jackson intentó regresar al béisbol, nunca volvió a ser el mismo jugador dominante que una vez fue, y su carrera se desvaneció prematuramente.
6. Juan Encarnación – Golpe en el ojo
En 2007, el jugador de los St. Louis Cardinals, Juan Encarnación, sufrió una de las lesiones más desafortunadas en la historia del béisbol cuando fue golpeado en el rostro por una bola de foul mientras estaba en la zona de espera para batear. La bola lo impactó directamente en el ojo, causándole una fractura orbital que terminó con su carrera.
La gravedad de la lesión fue tal que Encarnación perdió la visión en ese ojo y nunca pudo volver a jugar béisbol profesional. Esta tragedia subrayó la importancia de las medidas de seguridad en el campo y dejó una marca profunda en la comunidad beisbolera.
Conclusión
El béisbol, a pesar de ser percibido como un deporte de bajo contacto, ha sido escenario de algunas de las lesiones más dramáticas en la historia del deporte. Las lesiones de Tony Conigliaro, Ray Chapman, Dave Dravecky, Bryce Florie, Bo Jackson y Juan Encarnación no solo impactaron a los jugadores, sino que también llevaron a importantes cambios en las normas de seguridad. Estas historias son recordatorios de los riesgos inherentes en cualquier deporte y de la importancia de la prevención de lesiones.
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