La historia de Diego Maradona está llena de capítulos extraordinarios, pero uno de los más curiosos ocurrió lejos de una cancha de futbol. El 6 de noviembre de 1995, el argentino llegó a la Universidad de Oxford para ofrecer una conferencia ante estudiantes, en una visita que fue posible gracias a la insistencia de un hombre que años atrás lo había conocido desde una posición completamente distinta: como maletero de un hotel.
Su nombre es Esteban Cichello Hübner, un argentino que durante su infancia y adolescencia enfrentó dificultades económicas, trabajó desde muy joven y tuvo que abandonar temporalmente sus estudios. Sin embargo, su afición por los idiomas y su deseo de superarse lo llevaron hasta Oxford, donde terminaría estudiando y, posteriormente, convirtiéndose en docente.
El niño que encontró inspiración en Maradona
Cichello nació en La Falda, Córdoba, y pasó parte de su infancia en condiciones económicas complicadas. Después de la separación de sus padres, llegó junto con su madre y sus hermanos a Buenos Aires, donde vivieron en una vivienda sin agua ni electricidad.
Desde pequeño tuvo que trabajar. A los nueve años comenzó en un almacén y posteriormente abandonó la secundaria para trabajar como cadete. Sin embargo, nunca perdió su interés por los idiomas y los libros. Según relató años después, un momento decisivo llegó cuando vio por televisión a un joven Maradona hablar de su sueño de jugar un Mundial.
Para Esteban, aquella imagen representó algo más que futbol. Maradona era la prueba de que alguien que había crecido en condiciones humildes podía llegar hasta lo más alto.
Su propia historia comenzaría a cambiar cuando consiguió un trabajo con una condición: debía retomar sus estudios en horario nocturno. Lo hizo y continuó buscando oportunidades hasta que su camino lo llevó a trabajar en el Hotel Conquistador, en Buenos Aires. Ahí ocurrió el primer encuentro con el que es denominado «D10S».
El maletero que conoció a su ídolo
El Hotel Conquistador era uno de los lugares donde se concentraba Boca Juniors antes de sus partidos. Cichello trabajaba como bellboy y tenía prohibido acercarse a los jugadores, pero para él era prácticamente imposible ignorar la presencia de Maradona.
Intentaba hablarle y ofrecerle cargar su equipaje, hasta que un día Diego finalmente se detuvo. Maradona llevaba caramelos en los bolsillos y le regaló uno de ellos.
El encuentro terminó incluso con una pequeña anécdota: Cichello se puso tan nervioso que se atragantó con el caramelo y Maradona tuvo que preguntarle si estaba bien.
A partir de ese momento, el futbolista comenzó a reconocerlo por su nombre. El vínculo, aunque breve, dejó una huella enorme en Esteban. La temporada terminó y Maradona siguió con su carrera, pero aquella experiencia permanecería en la memoria del joven trabajador del hotel.
Lo que ninguno de los dos sabía era que volverían a encontrarse años después, pero esta vez en Oxford.
De Argentina a Oxford
El camino de Cichello tampoco fue sencillo. Después de trabajar en distintos lugares, consiguió ahorrar dinero y viajó a Israel para estudiar. Continuó preparándose y posteriormente fue aceptado en distintas universidades de prestigio.
Finalmente llegó a Oxford, donde estudió Estudios Europeos y Sociales de la Unión Europea. Una vez instalado en la universidad, comenzó a participar en actividades estudiantiles y en la organización de conferencias.
Fue entonces cuando tuvo una idea que para muchos parecía absurda: invitar a Diego Maradona a Oxford. La intención de Esteban no era simplemente llevar a una celebridad a la universidad. Él consideraba que el «Pelusa» representaba una historia de sacrificio y superación y quería utilizar su figura para acercar la cultura popular al ámbito académico.
Oxford no quería a Maradona
A pesar de que parecía una excelente idea en el papel, a la universidad no le gustó mucho la idea. En la comisión estudiantil que debía aprobar la invitación, Cichello fue prácticamente el único que apoyó la presencia del argentino. Algunos miembros cuestionaron la idea debido a los problemas personales y de consumo de drogas que habían marcado parte de la carrera de Maradona.
Para ellos, el futbolista no parecía encajar con el perfil de un invitado para Oxford. Pero Esteban no desistió. Defendió la idea públicamente y argumentó que Maradona debía ser valorado por su talento, su historia y lo que representaba, sin ignorar tampoco los aspectos negativos de su vida.
Incluso acudió a medios de comunicación británicos para defender la invitación. Finalmente consiguió el respaldo necesario para que Oxford aprobara la visita. El siguiente problema era todavía mayor: había que convencer al propio Maradona.
“Venite a Buenos Aires a buscarme”
La universidad envió una invitación formal, pero la respuesta inicial fue negativa. Maradona estaba ocupado con sus compromisos en Boca Juniors.
Cichello decidió entonces jugarse su última carta. Escribió una carta a mano dirigida al futbolista y le recordó aquel encuentro que habían tenido años atrás en el hotel; la carta funcionó. Tiempo después, Esteban recibió una llamada en la Oxford Union. Del otro lado estaba Maradona.
La respuesta del argentino fue tan inesperada como sencilla: le pidió que viajara a Buenos Aires para acompañarlo a Oxford.
Cichello consiguió que la universidad aprobara el viaje y pasó varios días junto al futbolista y su entorno preparando la visita y el discurso que ofrecería en Inglaterra.
El día que Maradona llegó a Oxford
El 6 de noviembre de 1995, Maradona finalmente apareció en la Universidad de Oxford.
El futbolista argentino, acostumbrado a estadios llenos, recibió ahora la atención de estudiantes y académicos en uno de los centros educativos más reconocidos del mundo.
La visita se convirtió en un acontecimiento que incluso llegó a las portadas de medios deportivos argentinos. Maradona habló ante los estudiantes y compartió aspectos de su vida, su carrera y las experiencias que había atravesado hasta convertirse en una de las figuras más importantes de la historia del futbol.
Para Cichello, sin embargo, el significado iba mucho más allá de conseguir que una estrella del futbol visitara Oxford. Era el cierre de una historia que había comenzado años atrás, cuando era un joven maletero que veía a Maradona como una inspiración.
Ahora era él quien había conseguido llevarlo hasta una de las universidades más prestigiosas del planeta.

Maradona en su visita a Oxford | Foto: Gráfico
Una historia que va más allá de Maradona
La visita de Diego Maradona a Oxford es recordada por el carácter poco habitual del acontecimiento, pero detrás de ella existe otra historia que quizá resulte todavía más sorprendente.
Esteban Cichello Hübner pasó de vivir una infancia con grandes carencias y trabajar desde niño a estudiar en Oxford y convertirse en docente de la institución. Su encuentro con Maradona en un hotel terminó convirtiéndose, años después, en el motivo que lo llevó a desafiar a sus compañeros y conseguir que el futbolista argentino fuera recibido en la universidad.
Maradona llegó a Oxford como una de las grandes figuras del futbol mundial. Cichello llegó hasta ahí gracias a una combinación de trabajo, estudio, perseverancia y una idea que prácticamente nadie más consideraba posible.
Y quizá por eso la historia de aquella visita tiene un significado especial: no solamente fue el día en que Maradona dio una conferencia en Oxford. Fue el día en que dos historias que habían comenzado en lugares completamente distintos volvieron a encontrarse.
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