Los Juegos Paralímpicos son un escenario donde los atletas superan barreras físicas y sociales, demostrando que la determinación y el esfuerzo pueden llevar al éxito. México ha tenido el honor de contar con atletas que, a través de sus historias de vida y logros, han puesto en alto el nombre del país. En esta ocasión, exploramos las vidas de tres destacados medallistas paralímpicos mexicanos: Gloria Zarza, Arnulfo Castorena y Juan Pablo Cervantes.
TE PUEDE INTERESAR: ¿Cuántas medallas de boxeo tiene México en Juegos Olímpicos?
Gloria Zarza: De la adversidad al oro
Gloria Zarza es una de las atletas más destacadas de México en los Juegos Paralímpicos. Nacida el 20 de agosto de 1984 en Zinacantepec, Estado de México, Gloria enfrentó desde muy joven las secuelas de la poliomielitis, que le provocaron una luxación de cadera. Sin embargo, lejos de limitarse, encontró en el deporte una forma de superación. Aunque comenzó a practicar deporte a los 28 años, inicialmente en el baloncesto adaptado, fue en el lanzamiento de bala donde halló su verdadera pasión.
Su carrera en el para atletismo ha sido impresionante. Después de un debut en los Juegos Paralímpicos de Río 2016, donde quedó en cuarto lugar, Gloria se llevó la medalla de plata en Tokio 2020, lo que la consolidó como una de las mejores en su disciplina. Finalmente, en París 2024, alcanzó la cima de su carrera al ganar la medalla de oro en la prueba de lanzamiento de bala F54 con una marca de 8.06 metros. Este triunfo no solo representó su máximo logro personal, sino también la primera medalla dorada para México en esos Juegos.
FOTO: JUEGOS PARALIMPICOS 2024
Gloria Zarza es una de las atletas más destacadas de México en los Juegos Paralímpicos.
Arnulfo Castorena: Una vida de superación
La historia de Arnulfo Castorena es un ejemplo de superación ante la adversidad. Nacido en Jalisco, enfrentó retos desde su primer segundo de vida: su madre falleció durante el parto y su padre lo abandonó al descubrir sus discapacidades. Criado por su abuela y luego en un internado, Arnulfo encontró en la natación una vía de escape y realización, gracias a la ayuda de una monja apodada ‘Sor Chiva’.
Arnulfo ha competido en varios Juegos Paralímpicos, sumando un total de siete medallas, de las cuales cuatro son de oro en la prueba de 50 metros pecho SB2. Su más reciente victoria en París 2024 coronó una carrera que comenzó en Sydney 2000, continuó en Atenas 2004, y Tokio 2020. A pesar de las tragedias personales que ha vivido, como la muerte de su abuela y la difícil vida que llevó, Arnulfo Castorena ha demostrado que la determinación y el esfuerzo pueden vencer cualquier obstáculo.
FOTO: JUEGOS PARALÍMPICOS
La historia de Arnulfo Castorena es un ejemplo de superación ante la adversidad.
Juan Pablo Cervantes: La velocidad de un campeón
Juan Pablo Cervantes, nacido el 23 de junio de 1992 en la Ciudad de México, es otro ejemplo de cómo el deporte puede cambiar vidas. A pesar de nacer con artrogriposis múltiple congénita, una condición que afecta el desarrollo de las extremidades, Juan Pablo nunca permitió que su discapacidad lo definiera. Desde pequeño, participaba en actividades como el fútbol, usando una patineta en lugar de una silla de ruedas, mostrando una increíble determinación y espíritu competitivo.
Su incursión en el para atletismo fue casi accidental, pero desde el primer momento supo que había encontrado su lugar. Debutó en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, y en Tokio 2020 ganó su primera medalla, un bronce en los 100 metros T54. En París 2024, Juan Pablo logró alcanzar su mayor sueño al ganar la medalla de oro en la misma categoría, consolidándose como uno de los atletas más veloces del mundo.
FOTO: JUEGOS PARALÍMPICOS
Juan Pablo nunca permitió que su discapacidad lo definiera.
Las historias de Gloria Zarza, Arnulfo Castorena y Juan Pablo Cervantes son un recordatorio de que, con perseverancia y dedicación, es posible superar cualquier barrera. Estos medallistas paralímpicos no solo han llevado a México a lo más alto del podio, sino que también han inspirado a miles de personas con sus logros y su actitud ante la vida. Sus historias son verdaderos relatos de oro, llenos de esfuerzo, sacrificio y, sobre todo, triunfo.

